
martes 3 de noviembre de 2009
martes 20 de octubre de 2009
Aupa mis cuñados



Ser homosexual en prisión es difícil, también lo es serlo en localidades al margen del anonimato de las grandes ciudades. Por eso, por partida doble,René Gerónimo, de 25 años, y Nicolás Casado, de 30, son valientes. Porque se conocieron siendo reclusos y porque ayer se casaron en el Ayuntamiento de León.
René, mexicano, y Nicolás, de Burgos, siguen siendo presos, pero actualmente están en régimen semiabierto, en el tercer grado. Unieron sus vidas delante de amigos, otros reclusos y familiares. Instituciones Penitenciarias les ha concedido un permiso de seis días. Luego, René tendrá que regresar todas las noches a dormir a un centro penitenciario de León y Nicolás volverá a Proyecto Hombre deAranda de Duero (Burgos), donde cumple con la semilibertad. El enlace es una de las primeras bodas gays que se celebra entre reclusos.
Instituciones Penitenciarias les ha dado un permiso de seis días
Su historia de amor comenzó en 2008 en el centro penitenciario de Mansilla de las Mulas de León, en una salida para realizar tareas de limpieza en el pueblo que hicieron reclusos de distintos módulos. "Un martes fuimos los dos a llevar el cubo de la basura a la parte de atrás de un puticlub y, de regreso, nos miramos fijamente y nos echamos a reír sin parar ni quitarnos la mirada", explica René. Ese mismo día, Nicolás le invitó a comer, "a la orilla del río Esla", el bocadillo que les regalaba el Ayuntamiento por su labor.
La pareja son la noche y el día. René es extrovertido y jovial, participó en la primera edición del programa de TVE El coro de la cárcel, donde un grupo de reos formaba un conjunto coral. Nicolás, en cambio, es muy tímido, pero ayer se vio arropado por sus padres y la mayoría de sus 10 hermanos.
Algunos de ellos, además, acudieron acompañados de sus hijos pequeños, que bailaban haciendo círculos mientras la pareja se daba un beso. Algo que valoró positivamente José Luis López, presente en el enlace y miembro de la Fundación Triángulo de Valladolid. "Creo que es genial que los niños vengan a esta boda y que ya, desde pequeños, asuman que la homosexualidad es algo normal", recalcó López.
René y Nicolás siguen siendo presos en régimen semiabierto
Escandalizadas
Una normalidad que todavía no han asumido algunos vecinos de León. Ayer, en la plaza donde la pareja celebró el convite del enlace, un par de señoras que recogían dinero para el Domund pusieron cara de escandalizadas cuando vieron a René y Nicolás pasar de la mano. Al ver el gesto, una de las invitadas les recriminó: "¡Vuelvan al siglo pasado!".
A las siete de la tarde la boda terminó. René y Nicolás pasaron su noche de bodas en un hostal de León. El lunes irán a Burgos a pasar el día con la familia de Nicolás. "Nuestra luna de miel, en Burgos", bromea René mientras sonríe arrobado a su pareja y le dice: "Me tienes que enseñar muchas cosas de tu ciudad´´
René, mexicano, y Nicolás, de Burgos, siguen siendo presos, pero actualmente están en régimen semiabierto, en el tercer grado. Unieron sus vidas delante de amigos, otros reclusos y familiares. Instituciones Penitenciarias les ha concedido un permiso de seis días. Luego, René tendrá que regresar todas las noches a dormir a un centro penitenciario de León y Nicolás volverá a Proyecto Hombre deAranda de Duero (Burgos), donde cumple con la semilibertad. El enlace es una de las primeras bodas gays que se celebra entre reclusos.
Instituciones Penitenciarias les ha dado un permiso de seis días
Su historia de amor comenzó en 2008 en el centro penitenciario de Mansilla de las Mulas de León, en una salida para realizar tareas de limpieza en el pueblo que hicieron reclusos de distintos módulos. "Un martes fuimos los dos a llevar el cubo de la basura a la parte de atrás de un puticlub y, de regreso, nos miramos fijamente y nos echamos a reír sin parar ni quitarnos la mirada", explica René. Ese mismo día, Nicolás le invitó a comer, "a la orilla del río Esla", el bocadillo que les regalaba el Ayuntamiento por su labor.
La pareja son la noche y el día. René es extrovertido y jovial, participó en la primera edición del programa de TVE El coro de la cárcel, donde un grupo de reos formaba un conjunto coral. Nicolás, en cambio, es muy tímido, pero ayer se vio arropado por sus padres y la mayoría de sus 10 hermanos.
Algunos de ellos, además, acudieron acompañados de sus hijos pequeños, que bailaban haciendo círculos mientras la pareja se daba un beso. Algo que valoró positivamente José Luis López, presente en el enlace y miembro de la Fundación Triángulo de Valladolid. "Creo que es genial que los niños vengan a esta boda y que ya, desde pequeños, asuman que la homosexualidad es algo normal", recalcó López.
René y Nicolás siguen siendo presos en régimen semiabierto
Escandalizadas
Una normalidad que todavía no han asumido algunos vecinos de León. Ayer, en la plaza donde la pareja celebró el convite del enlace, un par de señoras que recogían dinero para el Domund pusieron cara de escandalizadas cuando vieron a René y Nicolás pasar de la mano. Al ver el gesto, una de las invitadas les recriminó: "¡Vuelvan al siglo pasado!".
A las siete de la tarde la boda terminó. René y Nicolás pasaron su noche de bodas en un hostal de León. El lunes irán a Burgos a pasar el día con la familia de Nicolás. "Nuestra luna de miel, en Burgos", bromea René mientras sonríe arrobado a su pareja y le dice: "Me tienes que enseñar muchas cosas de tu ciudad´´
viernes 25 de septiembre de 2009
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